Cada vez más comunidades de vecinos deciden dar el paso hacia un modelo energético sostenible, eficiente y económico. En un contexto donde los costes de la electricidad se mantienen elevados y las preocupaciones medioambientales aumentan, instalar placas solares para comunidad de vecinos se ha convertido en una solución inteligente y rentable.
Además del impacto positivo en el planeta, la energía solar compartida permite reducir significativamente las facturas eléctricas, revalorizar los inmuebles y ganar independencia frente a las grandes eléctricas. No es casualidad que esta tendencia esté ganando fuerza entre las comunidades que desean mejorar su calidad de vida y su economía.
¿Cómo funcionan las placas solares para comunidades de vecinos?
La instalación de placas solares para comunidad de vecinos permite a todos los propietarios beneficiarse de una misma planta solar. Este modelo se conoce como autoconsumo colectivo y es completamente legal en España gracias a la normativa actual.
En este sistema, la energía generada se reparte entre los vecinos, en función de un acuerdo previamente establecido. Esta asignación se puede realizar por porcentaje de consumo, cuota de participación o uso específico, dependiendo de las necesidades de cada comunidad.
¿Cómo se reparte la energía generada por las placas solares?
Uno de los aspectos clave del autoconsumo colectivo es el reparto de la energía generada. Existen dos formas principales:
- Asignación fija: Cada vecino recibe un porcentaje determinado de la energía generada, que se mantiene constante cada día. Por ejemplo, si una comunidad acuerda que el 1ºA recibe un 20%, el 1ºB un 15%, y así sucesivamente, esa proporción no cambia, independientemente del consumo real. Es ideal para comunidades donde todos los vecinos participan por igual o cuando se busca un sistema más simple y predecible.
- Asignación dinámica: La energía se reparte en función del consumo real de cada vivienda. Si un vecino consume más durante el día —cuando se genera la energía solar—, recibe una mayor parte. Esto se gestiona mediante contadores inteligentes, que ajustan el reparto automáticamente.
Este modelo es perfecto cuando hay diferencias claras de consumo entre viviendas, como por ejemplo si unos trabajan desde casa y otros no.
En ambos casos, el reparto debe estar registrado ante la distribuidora eléctrica para que el sistema funcione correctamente y los vecinos se beneficien del ahorro en su factura.
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Tipos de instalación según el tipo de comunidad
No todas las comunidades de vecinos tienen la misma estructura, orientación ni espacio disponible. Por eso, la instalación de placas solares para comunidad de vecinos debe adaptarse a las características físicas y jurídicas de cada edificio. A continuación, te explicamos las principales configuraciones técnicas y qué tipo de comunidad se beneficia más de cada una.
Instalación de placas solares en la azotea del edificio
Cuando el edificio cuenta con una azotea accesible y sin obstáculos, esta es la solución ideal. Se trata de instalar paneles solares directamente sobre la cubierta del edificio, aprovechando al máximo la radiación solar.
Este tipo de instalación es recomendable para comunidades que:
- Tienen una sola escalera o bloque.
- Cuentan con una cubierta plana o inclinada sin elementos que generen sombra.
- Desean un sistema centralizado que sirva tanto para zonas comunes como para viviendas particulares.
“Este tipo de instalación es perfecta para edificios residenciales convencionales de entre 6 y 20 viviendas, ya que permite una buena orientación y distribución de paneles con una inversión razonable.”
Además, al estar en el mismo edificio, se simplifican los trámites legales y administrativos, lo que reduce el tiempo y coste del proyecto.
Instalación de placas solares en edificio con espacio limitado
Algunas comunidades de vecinos no disponen de azoteas adecuadas para albergar paneles solares. En estos casos, la legislación permite instalar placas solares en un edificio contiguo, siempre que se cumplan ciertas condiciones:
- El edificio receptor debe estar ubicado a menos de 500 metros de distancia de las viviendas beneficiarias.
- Debe existir una referencia catastral común en al menos 14 dígitos entre los inmuebles involucrados.
- Es necesario firmar un acuerdo de cesión o uso compartido del espacio disponible.
Esta modalidad es especialmente útil en:
- Zonas urbanas densas donde los tejados están saturados o son inadecuados.
- Mancomunidades o agrupaciones de bloques con zonas comunes próximas.
- Urbanizaciones con servicios centralizados.
“Una excelente opción para aquellas comunidades que no tienen un tejado propio pero sí acceso a zonas comunes dentro de la misma manzana o urbanización.”
Además, cada vez más comunidades optan por soluciones mixtas que permiten combinar aerotermia y energía solar, maximizando la eficiencia energética del edificio.
Autoconsumo compartido entre bloques con referencia catastral común
En mancomunidades, urbanizaciones o conjuntos residenciales, es común que varios bloques de viviendas compartan zonas comunes, como jardines, piscinas o parkings. En estos casos, se puede optar por una instalación centralizada que abastezca a varias comunidades, siempre que exista una referencia catastral compartida.
Este tipo de instalación es ideal para:
- Grandes urbanizaciones o residenciales cerrados.
- Comunidades que desean optimizar recursos y tener una sola instalación para varios edificios.
- Situaciones en las que se busca un modelo más colectivo, solidario y eficiente.
“El autoconsumo compartido entre bloques permite una mayor optimización del espacio y los recursos, especialmente en zonas con grandes superficies disponibles como pérgolas, marquesinas o tejados amplios.”
Además, permite distribuir los costes y beneficios de manera equitativa entre más vecinos, lo que facilita el acceso a la energía solar a un mayor número de familias.
¿Cuáles son los requisitos técnicos y legales?
Antes de proceder con la instalación, es imprescindible realizar un estudio técnico y legal. Si la comunidad también está valorando otras tecnologías renovables, la aerotermia ofrece numerosas ventajas como sistema de calefacción y climatización eficiente y sostenible.
Estos son los pasos principales:
- Estudio de viabilidad: Una empresa especializada debe evaluar la orientación del tejado, espacio disponible, consumo eléctrico y otras variables clave para determinar si es posible y rentable realizar la instalación.
- Acuerdo en junta de vecinos: Como mencionamos anteriormente, el acuerdo no tiene que ser unánime. Es necesario dejar constancia en el acta de la junta y definir los términos de uso, participación y reparto de la energía.
- Trámites administrativos: Dependiendo del municipio, se necesitará una licencia de obra menor o simplemente una declaración responsable. Algunas comunidades autónomas, como Cataluña o Andalucía, han simplificado estos trámites para fomentar el autoconsumo.
¿Qué dice la normativa sobre placas solares en comunidades?
La legalización de estas instalaciones está regulada por la Ley de Propiedad Horizontal y el Real Decreto 244/2019, que establece las condiciones del autoconsumo compartido.
Según el artículo 17.1 de la Ley de Propiedad Horizontal, no es necesario el acuerdo unánime de todos los vecinos. Basta con el voto favorable de un tercio de los propietarios que representen, al menos, un tercio de las cuotas de participación. Este cambio normativo ha facilitado enormemente el acceso a la energía solar en bloques de viviendas.
Además, los vecinos no interesados no están obligados a participar ni a costear la instalación, aunque podrán hacerlo más adelante si así lo desean, abonando su parte proporcional.
¿Por qué instalar placas solares para comunidad de vecinos es una decisión inteligente?
La transición energética ya no es una opción del futuro, es una necesidad del presente. Apostar por placas solares para comunidad de vecinos no solo representa una mejora económica y energética, sino también un compromiso con el entorno y con el bienestar de todos los propietarios.
Las ventajas son claras: ahorro en la factura eléctrica, revalorización del edificio, independencia energética, acceso a subvenciones y cumplimiento con la normativa actual. Y lo mejor es que, con un buen asesoramiento, el proceso puede ser sencillo, rápido y sin complicaciones.
Desde comunidades pequeñas hasta grandes urbanizaciones, todas pueden beneficiarse del autoconsumo colectivo. Transformar tu edificio en una comunidad eficiente, limpia y preparada para el futuro está al alcance de tu mano.


